1988. LA MECHA QUE ENCENDIÓ EL INFERNO

Es otoño de 1988. Toca de nuevo crossover con las series mutantes. En este caso, Claremont tiene un plan para dar solución por fin al culebrón Jean Grey-Cíclope-Madelyne Pryor, con el esperadísimo encuentro de los dos grandes grupos mutantes. Walter Simonson y Marc Silvestri preparan las publicidades del evento. En la de Simonson, junto a los rostros de Jean, Scott y Madelyne aparece una pregunta: “¿Crees conocer la verdadera historia?”. La de Silvestri muestra a Mister Siniestro acompañado del lema “Los mejores planes llevan toda una vida”. A fecha de septiembre de 1988, los lectores mutantes están lo suficientemente liados como para no estar seguros de nada. Tras releer la colección desde el The X-Men 1, el Patriarca Mutante elabora una compleja explicación que sirve para aclarar las partes oscuras de la historia de la Patrulla-X. Para ello, enlaza tres sucesos clave: la muerte de Fénix, la aparición de Madelyne y el regreso de Jean Grey.

Primera pregunta: ¿Quién mueve los hilos? Respuesta: Mister Siniestro. Este chico vale para todo. Si ya fue útil para explicar La masacre mutante, ahora vuelve a serlo para resolver las grandes dudas de la strip. Siniestro ha manipulado a Cíclope desde su más tierna infancia. Durante años le mantuvo en el orfanato mientras supervisaba la aparición de sus poderes. Sin embargo, Scott, con todos sus recuerdos borrados, escapó y fue reclutado por Xavier para la primera formación de la Patrulla-X

Segunda pregunta: ¿Quién es en realidad Madelyne? Respuesta: Madelyne es un clon creado por Mister Siniestro y colocado en el lugar preciso para que se enamore de Cíclope y tengan un hijo cuyos genes conserven lo mejor de cada casa. Ese hijo es Nathan, con el que Siniestro pretende llevar a cabo planes por los que Claremont prefiere pasar de puntillas, ya que todavía no los ha decidido.

Tercera pregunta: ¿Qué relación tiene Fénix en todo esto? Respuesta: Los sucesos del UXM 137 son de nuevo objeto de reinterpretación, esta vez por el mismo Claremont (Si me cambian mis propias historias, ¿no tengo derecho a hacer yo lo mismo?, piensa). Fénix, explica el Patriarca Mutante, tampoco murió en la luna. Lo que murió fue el cuerpo creado por Fénix a partir de Jean Grey. Fénix regresó entonces a la Tierra con la intención de despertar a Jean, quien dormía plácidamente en el fondo del río Hudson. Sin embargo, a quien despertó fue a Madelyne, todavía en manos de Siniestro.

Unificados los sucesos, Claremont toma la sensata decisión de quedarse con una sola de las tres chicas. En la saga, Madelyne muere, pero tanto sus recuerdos como los de Fénix pasan a la mente de Jean (XF 38, III 89). Queda pendiente encontrar un hecho que desencadene la aventura. Se busca una buena razón para corromper a Madelyne y enfrentarla a la Patrulla-X y a X-Factor.

Entonces llega Weezie Simonson con sus planes para The New Mutants. Weezie trabaja en una aventura en la que Illyana afronta de forma definitiva el eterno conflicto con su lado oscuro. Como Claremont en el caso de Madelyne y Jean, la Simonson quiere así resolver líneas argumentales que arrastra desde largos años atrás. En concreto, desde la miniserie de Illyana. Lo que tiene la guionista pensado es que los demonios del Limbo invadan la Tierra. Magik tendrá que elegir entre su inocencia perdida y su parte demoniaca. Por supuesto, gana la inocencia, y lo hace de manera literal, ya que la saga termina con Illyana convertida de nuevo en niña, tal y como era antes de llegar al Limbo. Weezie lo habla con Claremont, y él se da cuenta de que el contexto es perfecto para convertir a Madelyne en la villana de la historia. Que se alíe con N’asthir, uno de los demonios del Limbo, con el objetivo de recuperar a su hijo Nathan. A cambio, N’asthir consigue invadir la Tierra al frente de una legión de demonios. Enseguida aparece un título para la saga. Primero se la llama Infierno en la Tierra, aunque pronto se simplifica el nombre hasta quedarse simplemente en Inferno. El problema surge cuando le cuentan la idea a Bob Harras, el editor de las series mutantes.

-Es perfecto. Magnífico. Los demonios dominan Manhattan y luchan contra todos los héroes del Universo Marvel. ¿Por qué no se lo proponemos a DeFalco? Creo que esto lo podemos llevar más allá de nuestras colecciones.

Las decisiones argumentales, convertidas en decisiones políticas, se trasladan a los despachos. En dos días, el proyecto atañe al resto de las series de la casa. Así, de una forma u otra, la invasión demoniaca afecta a las colecciones de Spider-Man, Vengadores, Cuatro Fantásticos, Power Pack, Capa y Puñal… No obstante, el núcleo principal del crossover se desarrolla únicamente en las tres series mutantes más veteranas, mientras que en Excalibur el tema se toca de manera tangencial y en Wolverine ni siquiera se menciona. La saga cuenta además con un prólogo, X-Terminators (X 88-I 89), miniserie protagonizada por los chavales que viven con X-Factor y que Weezie Simonson pretende fusionar con los bebés-X.

El Claremont de Inferno resulta ácido como en pocas ocasiones. Capaz de divertirse con ascensores que devoran a turistas estúpidos, fuentes que aporrean perros, edificios que crecen, un cameo de los Cazafantasmas o lo que se le ponga por delante, el guionista encuentra tremendamente divertido jugar con los cabos sueltos dejados durante la última década tanto por él como por los demás autores mutantes, autorizados (Weezie) o no (Shooter y compañía). Lleva demasiado tiempo peleándose con todo el mundo por culpa de Jean Grey, sus muertes y sus resurrecciones. Demasiado tiempo construyendo el culebrón más largo de la narrativa universal. Ha llegado el momento de dejar las cosas claras. Esta vez no hay ningún director editorial que interfiera, ni tampoco ningún subalterno con ínfulas de guionista jodiendo por detrás. Sólo él y Weezie reparando los errores del pasado y asumiéndolos como propios en una explicación única, coherente y definitiva. De Inferno quedan varios momentos decisivos para el recuerdo: la muerte de Madelyne, la vuelta a la niñez de Illyana, el reencuentro de Logan y Jean… y, sobre todo, queda el primer gran crossover mutante que afecta al resto de la Casa de las Ideas, un negocio redondo cuya estructura puede repetirse en el futuro. De hecho, John Byrne, ahora guionista de Los Vengadores, tiene una idea similar para los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

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